viernes, octubre 05, 2012

La danza del conejo – CUENTO CORTO

Publicado por Aarón Mendoza el viernes, octubre 05, 2012 en , | No comments

Hace un montón de años, se cuenta la leyenda entre los pueblos indígenas que el Dios Sol, enfurecido  de ver como la maldad y envidia invadía a las personas, decidió bajar a la tierra, y quemar todos los cultivos que tenían dejándolos con hambre hasta que la maldad se fue, pero por desgracia también se llevo a algunas personas.

Años después, según las memorias del pasado, la profecía que se contaba siglos atrás, era que la maldad iba a tener la posibilidad de transformarse en persona.

Un demonio vestido de mujer apareció, viajando de la tierra hasta el cielo, haciendo un pacto con la luna, este trato era que la luna por fin iba a tener luz propia, mientras el demonio se quedaría con el planeta tierra, solo tenían que encargarse del Dios Sol.

La luna con engaños empezó a distraer al Dios Sol seduciéndolo.

El demonio empezó a hacer sus maldades en la tierra, dándoles a los humanos avaricia, poder, corrupción. Aprovechándose que el Dios Sol estaba distraído, en el planeta tierra había talas de árboles incontrolables, excesos de combustibles y desperdicio de agua potable.

Una vez que la luna sedujo al Sol, se formo un eclipse, dejando al planeta tierra casi en total oscuridad.

Un conejo arto de la maldad que había en la tierra, ya que le habían quitado su hogar y su alimento, empezó a reunir a todos los animales de la tierra, agua y aire para combatir contra la maldad. Un delfín le dijo al conejo que debían construir un barco grande para los animales, por que en el mar había huecos que harían un temblor y se inundaría la tierra.

La maldad de la tierra era mucha, incendios forestales, tormentas, terremotos, calentamiento global, maremotos, agua contaminada y una atmósfera desgastada y rota.

Gran parte de la tierra estaba inundada, el conejo en el barco aprovecho una gran ola de un maremoto para que lo dejara cerca del cielo. Una vez cerca, el conejo salto a la luna y se enfrento contra ella, la batalla duro cuarenta días y cuarenta noches, ganando el conejo.

El Dios Sol por fin despertó y bajo a la tierra haciéndose cargo del demonio que trajo maldad a los humanos. El Dios Sol eligió al conejo para que lo cuidara de la luna, pero como recuerdo para los animalitos, cada noche tranquila y de paz dibuja al conejo sobre la luna como ganador. Como castigo a la luna por quererse robar la luz del sol, cada veintiocho días, prende fuego a la luna, algunos la llaman luna llena.

El Dios Sol, para no olvidar jamás ni dejar solos a los seres humanos y al planeta tierra, les dio como regalo un arcoíris, como pacto entre el cielo y la tierra. La naturaleza por fin volvió a la normalidad.

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